jueves, 17 de septiembre de 2026

HOMEOSTASIS

El miedo nubla la ATENCIÓN, el dinero nubla la ATENCIÓN, los prejuicios nublan la ATENCIÓN, y el cielo nublado no deja ver el sol, y sabemos que está aunque no lo veamos. Lo peor sería negar que está y no querer verlo, con la vida si no ponemos ATENCIÓN, es lo que ocurre más o menos. Las nubes son necesarias, imprescidibles, pero un cielo constantemente nublado nos haría olvidar que el dador de la vida está detrás, muy por encima. Con nuestro cuerpo físico ocurre lo mismo, en él está todo lo necesario para la salud, el equlibrio para que todo funcione, ATENCIÓN, para controlar el miedo que nos hace ver que el dinero cuanto más mejor nos quita el miedo, y conseguirlo nos desquilibra por los prejuicos principalmente que nos crean necesidades por las creencias limitantes de las que si no ponemos ATENCIÓN, controlan nuestra mente y nuestro cerebro, ese órgano maravilloso que ordena y coordina, y es capaz de según el manejo que nuestra mente le preste la ATENCIÓN necesaria para conseguir la homeostasis o salud que sin ella andamos drogados culpando, aburriendo y aburridos, por las enfermedades que nos han tocado, como si fuera una tómbola que reparte los premios, o los castigos de no sabemos qué. Personalmente pienso que la enfermedad si es necesaria tiene que ser para despertar nuestra ATENCIÓN, tenemos la mente que maneja el cerebro, aprender como se aprende a manejar hoy lo innatural, que naturaleza y ciencia somos en libertad. ya tenemos los medios que nos hace distraernos y apretar el acelerador de las prisas, cada vez más enganchados por un sistema que no sabemos a donde va. ATENCIÓN.

martes, 15 de septiembre de 2026

DEPRESIÓN QUE PESA

Soledad en las palabras que no quieres oír, y me voy a mi silencio con la ignrancia plena. ¿Es el espejo de tu ADN? ves lo que otros no entienden, que no permiten tu sí, y se aferran a su no, éste se adhiere y permanece. Tocas el frío constante y el dolor quema dentro de quien ve y no puede en el presnte el pasado que busca perdón y los demás no entienden, y en su ceguera su error que ni ella ni yo podemos despertar a quien se aferra al baile del disfraz. Demencia, alzheimer, problemas sin resolver, desagradecimiento y pena, el negocio de unos pocos, sufrimientos en cadena que el dolorido ve o no ve. Y se siente culpable y culpa sin saber que de aquella siembra la cosecha es pasado, y tarde no es, que solo es aquello que tuvo que ser. Demencia, alzheimer, depresión que pesa, que en bailes los disfraces, las penas no auyentan. Nunca la esperanza pierde quien espera, y en su confianza los demás despiertan.

lunes, 14 de septiembre de 2026

EN UN CHARCO DE SANGRE

Hoy ha sido Vergo a la que encotré muerta, de dos partos tres hijos los que llegan a mi puerta. Madre ejemplar fuera como su madre estrella, observar si hay peligro mientras los hijos se alimentan. La llamé vergonzoso y vergonzosa era cuando ensayos de madre sentía de pequeña, y hasta su embarazo nunca me dí cuenta, y en su segundo parto a todos sus hijos crió contenta, le dí cobijo, alimento y arena. Y del anterior Cosa Chica era el macho atrevido que la introdujo a ella adentro de mi casa. Yo lo llamo Vergui aunque sin verguenza quitaba la comida a mamá y contenta ella se dejaba hacer y se ponía en espera. Hoy domingo trece de septiembre al claro sol del campo llevé su cadaver y auyenté la pena. Queda cosa chica y los dos pequeños que el otro se fuera ya emancipado no sé si libre o de otra manera que mamá Vergo abandonó esta Tierra dejando a sus hijos ir de puerta en puerta, pero su sutento es, cuando yo abro puertas. Y ayer llegué tarde que sería su hora por el equilibrio fuera aprender desapego. Fueron mi consuelo desde afuera. cuando se fue Luna mi gato querido, veían mi duelo y miraban con pena mi sentimiento. En su libertad son y eran gatos callegeros que sobreviven ajenos a la estupidez humana llenando de dolor este mundo viejo que el horror está aunque sea lejos. Y son los animales sabios compañeros que nos dan ejemplo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

GRACIAS POR SER BREVE LA ESTANCIA

Vaya guasa que tiene el whastaApp, le puedes pegar un susto a tu abuela si te cabreas con tu amante y te hace una mala pasada tu dedo y escribes, vete con tu abuela. Esto es un ejemplo, pero el escribir con prisa, y la prisa es hoy lo normal, aunque sea lo peor, y es que hoy lo peor se quiere normalizar, y así va cuajando y creciendo el malestar y el miedo en la sociedad materialista, que dice que no tiene miedo, solo respeto, y se autocinvence de que la vida se acaba en la materia. Y yo pienso, y para esto tanto jaleo. ¿Para ésto hemos venido? El trabajo, las fiestas, lo que se lleva, las tendencias creadas por los negocios, el futuro nuestro y de nuestros hijos, nietos y biznietos, mientras los metemos en el mismo rollo sin tener en cuenta que su historia es otra. Y si queremos cambiar el pasado y estirar el futuro para hacer más largo lo que ya está decidido que sea a la medida, lo hacemos más complicado. Salud para poder perder la salud es el engaño en el que vivimos si no vemos que hay poca realidad en esta causa con efecto. En nueve o diez décadas que como máximo dura, y hasta el final de la función no nos damos cuenta, y eso si tenemos la ocasión antes de partir que vamos al lugar de procedencia, pasando los estadios necesarios. Lo pasaríamos aquí mejor si conociéramos el proceso aunque sea el mínimo de coherencia. El despertar ha venido abriendo puertas, aunque sea derribando muros para que la voluntad se haga con la llave de nuestra alianza y entendimiento. La confianza en nuestra intuición, nos hace percibir en el ahora lo que nos espera en el desprendimiento de la materia más densa de la que nos servimos en la estancia para tal percepción. Podemos equivocarnos tocando fuera de la diana a la que nos dirigimos, antes eso del whatsa no pasaba porque el dedo no marcaba. En teoría la salud es lo primero. En la prática lo primero es el dinero que nos la quita si en lugar de usarlo para sanar seguimos en el engaño de enfermar.

jueves, 10 de septiembre de 2026

PERIODISTAS Y HUMORISTAS

Los que mienten se ponen las vendas de sus bulos, mientras la verdad es atacada sin piedad en esta España, por la tauromaquia de Fernando VII, el futbol de los panzones y las banderas de la estupidez del patriotismo barato que ha ido contagiando a quienes tienen el miedo a no ser, y dejan de ser por aparentar que son ¡Qué pena! España puede si quiere vencer la hipocresía, si se pòne a trabajar con prudencia, que es como mejor se ha de conseguir discernir lo auténtico de lo falso, cada uno en su interior, en el silencio examina su yo, semejante a los demás y en el que antes tiene que confiar, porque dejarse llevar por el sentir popular sin haber hecho un reconocimiento lógico y coherente de lo que es y de lo que no es más que la calderilla de los que saben enfrentar sembrándoles el miedo con su puto dinero, sus armas y sus falsas sabidurías. Recordemos a la falange que en sus comienzos atrapó quizá en su nacimiento hubiera mejores intenciones de lo que fue, y como digo atrapó a gente que buscando la verdad perdió la vida por ello, algunos con honores para acallar a las familias que tuvieron que tragar aunque no a todas convencieron. Angelita González Martínez, cada nueve de noviembre era el recordatorio de la duda de lo que portaría el ataud que supuetamente llegó a Ciudad Rodrigo con los restos de su hermano Tomás desde la batalla del Ebro caido en combate. Se fue a la falange porque al ir a cantar misa se dio cuenta de que por ahí no encontraría su verdad, y como vio tantas injusticias, y horrorizado de lo que veía desde Ciudad rodrigo a Salamanca, pidió ir al frente del Ebro. Familia y novia, y su verdad en el eter de la inmortalidad. Hoy periodistas y humoristas y cualquiera, como siempre en peligro por expresar su verdad, y sin abolir la ley que llaman de seguridad, con semillas de todo lo contrario. Le deseo lo mejor tanto a engañados que somos todos, y más los engañadores, porque al fin todos pertenecemos a la misma humanidad.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

SERVICIOS SECRETOS

Inventaron a un dios a su imagen y semejanza, nos enseñaron a fingir, a creer en un infierno eterno al que su dios nos mandaría si no haciamos su boluntad diciendo: ave maría purísima al entrar en la escuela, y al confesar los pecads veniales y mortales, como faltar a misa los domingos y fiestas de guardar, o comer carne los viernes de cuaresma, este pecado los pobres no lo cometían ni queriendo, pero ahí entraba el tocino, el farinato y la morcilla, que algunos tampoco tenían la oportunidad de cometerlo, que no lo había ni los domingos. Los pecados veniales o leves podían ser: tener ansia de lo que comen los otros, envidia, pereza, ira, desovediencia, todo había que contarlo para no caer en el infierno, eso sí, todo era en secreto al cura, y el cura en secreto al obispo, y fueron los primeros servicios secretos. Y como este era un país modelo, en este derroche de virtudes hubo un caudillo que no se enteró que el infierno de los niños estaba aquí en esta hambre, castigo, tortura y muerte durante cuarenta años, y cómo echamos de menos aquel catecismo donde se enseñaba la reencarnación del hijo del dios hecho a su imagen y semejanza. Contar esto ahora, "entonces no pasba" porque ibas derecho al infierno. La clase media que podía librarse comiendo carne, tocino o morcilla, los viernes de cuaresma, tenía que pagar la bula para librarse del pecado mortal. ¡Ai qué tiempos aqullos! Ahora aunque haya hambre, tortura y los castigos del infierno, podemos contar la historia de momento.

lunes, 7 de septiembre de 2026

AIRE Y SILENCIO

A partir de los sesenta, en los centros sanitarios no debería existir la edad de los pacientes, porque ahí cada cual elige la edad que quiere. El médico no debe condicionar aunque por norma lo tiene, y aunque cada vez más lo van entendiendo, que no entres en una edad igual para todos, en lugar de potenciar la no edad, y estimular el movimiento, que eso sí lo hacen, la aceptación y estudio de posibilidades que libremente cada persona elige, sin entrar en cronicidades que condicionen, etiquetados de identificación por números que encasillen a una homogeniedad inesistente que limita en lugar de estimular al desarrollo del manejo del poder de nuestro cerebro, ese ordenador maravilloso que nadie nos ha enseñado a manejar, donde lo tenemos todo sin usar apenas una pequeña parte usamos en las nueve o diez décadas que como máximo de experimento aquí. Hace unos treinta años mi cerebro se negaba a admitir que expertos aseguraban la finitud neuronal, ahora ya sabemos un poco más, nuestra fuente es inagotable, aunque no sepamos usarla, y el interés porque aprendamos sea mínimo, espero que crezca por la auténtica sanación, ya que tenemos la sabiduría del mundo viejo, llevémosla al mundo nuevo en el que ya estamos. Que las matemáticas son salud y más que números, no fábrica de enfermos. Yo ya perdí la edad, que ya de los sesenta ni me acuerdo, que mi cuerpo sea viejo, no me impide servir, y doy gracias por ello, y sonreiré cuando no sirva y tenga que ser servida lo acepto, que si es de otra manera doy gracias por ello, porque de amor y gracias es nuestro tiempo, confianza que auyente el miedo.