sábado, 29 de agosto de 2026
DELIRIO
Ateos, religiosos, creyentes, agnóticos, y de los ni fu ni fa, se vive hoy en una dicotomía por un lado hay que asegurarse el futuro como se ha hecho siempre, y por otro, hay que vivir a tope por lo que pueda pasar, porque esto va de mal en peor y sale lo de "juro por dios que jamás volveré a pasar hambre, aunque tenga que robar, matar, engañar..." pero a diferencia de lo que el viento se llevó, ahora no lo dice el hambriento por experiencia, ni por hambre imaginada, sino el hambre ignorada, porque nada se llevó el viento, bueno sí, se llevó la salud, la compasión y el entendimiento, es una realidad insostenible, pero alguien dijo: "el corazón esperanzado lo tiene todo en su esperanza", quien piensa que el amor lo puede todo controla el miedo y se entrega y confía en que nada le falta, lo demás es delirio de tenedor de lo que no necesita, porque de nada sirve tener un gran préstamo que al final hay que devolver antes o después al terminar la misión que has venido a desenvover.
Fingir en la opulencia un confor inexistente, atrapados en el ruído en el baile fingido, soportado por la química con creencias limitantes en la pereza de aprender por cuenta propia el libro inmenso que nuestro ser lleva escrito donde comienza y termina sirviendo y sevido en la biblioteca de la vida, siendo a la vez alumno y maestro con lo que cada uno tiene el poder de contribuir al bien común en el cambio que tiene que ser mejor o no será. Lo que las nuevas generaciones descubran de nuestro proceder de ahora, sin armas será el futuro que este presente destruye sin saber que hay registros que hasta lo más intimo registra, que es indestructible la verdad a donde todos iremos a parar y a descubrir sin trampas que el préstamo se queda en la continuidad. En la trasformación está la vida.
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