viernes, 17 de julio de 2026
SILENCIO PARA VER
Para ver de dónde venimos hay que entrar en silencio, y hace falta mucha práctica, entrenamiento, atención lo primero, y perseverar sin pretender perfección, atención a las señales, eso que se llama casualidad no existe, no es. No es fácil encontrarla causalidad de esa señal que llamamos casualidad. ¿Para qué queremos saber de dónde venimos? Para saber que tenemos que volver con el trabajo hecho, si no queremos tener que repetir, digo yo. Yo tampoco lo sé, pero sé que ese sitio es mejor.
En esta época en la que se nos ha dado el poder que nuestros antepasados no tuvieron, porque los pocos que vieron si no callaron fueron quemados por el sistema que aún quiere seguir existiendo y llevarnos a donde Jeorge Orwell en su novela que tituló "1984" describió para el futuro que se acerca si no ponemos remedio, quieren hacernos pasar si seguimos creyendo que es posible una vida mejor en la oscuridad de un sistema que manipula ya hasta decidir lo que debemos necesitar.
La teoría del vendedor: hacer creer al cliente que no es tonto, sin olvidar que lo es.
No tengo miedo pero prefiero no saber, sí, que sepan ellos. Ellos ya saben que le damos el trabajo hecho.
Vaya broma si la vida no fuera más que encarnar y hata la tumba, crematorio, alimento de fieras o compós. Un pedazo de carne con bautizo o sin bautizo, obligados por el polvo de otros y no por el de la estrella de la que cada uno está obligado a rendir cuentas con sus talentos. Si hay que sacudirse las creencias incrustadas por el imperialismo, mejor por cuenta propia en libertad, que la verdad está esperando que la sigas.
Y creo que el peor polvo es ese que blanco como la harina no hace pan, solo hace hostias, y sin pan los patriotas de la península nos quieren dejar.
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