Se perdieron los versos aquellos
que brotaron de la tierra,
en el estallido de la flor
que en primavera inhibió
el torrente de amor soñado.
Demasiado bonito para ser cierto.
Y la Tierra los dejó marchar
al infinito en la amplitud del universo
que consintió su vuelo y se dejó inundar
de la poesía de los primeros sueños.
La inocencia los creyó ridículos
y la ignorancia de otros, dió el remate.
Pero como el agua, no se van del universo
cuando deja la tierra, es que va al cielo
¡Beso de lluvia, es su regreso!