lunes, 14 de septiembre de 2026

EN UN CHARCO DE SANGRE

Hoy ha sido Vergo a la que encotré muerta, de dos partos tres hijos los que llegan a mi puerta. Madre ejemplar fuera como su madre estrella, observar si hay peligro mientras los hijos se alimentan. La llamé vergonzoso y vergonzosa era cuando ensayos de madre sentía de pequeña, y hasta su embarazo nunca me dí cuenta, y en su segundo parto a todos sus hijos crió contenta, le dí cobijo, alimento y arena. Y del anterior Cosa Chica era el macho atrevido que la introdujo a ella adentro de mi casa. Yo lo llamo Vergui aunque sin verguenza quitaba la comida a mamá y contenta ella se dejaba hacer y se ponía en espera. Hoy domingo trece de septiembre al claro sol del campo llevé su cadaver y auyenté la pena. Queda cosa chica y los dos pequeños que el otro se fuera ya emancipado no sé si libre o de otra manera que mamá Vergo abandonó esta Tierra dejando a sus hijos ir de puerta en puerta, pero su sutento es, cuando yo abro puertas. Y ayer llegué tarde que sería su hora por el equilibrio fuera aprender desapego. Fueron mi consuelo desde afuera. cuando se fue Luna mi gato querido, veían mi duelo y miraban con pena mi sentimiento. En su libertad son y eran gatos callegeros que sobreviven ajenos a la estupidez humana llenando de dolor este mundo viejo que el horror está aunque sea lejos. Y son los animales sabios compañeros que nos dan ejemplo.

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