viernes, 5 de julio de 2013

HASTA LA MUERTE

Nací el 3 del 2 de 1948.
A los tres años, un médico me sajó un divieso en un glúteo, o sea, un pequeño tumor. Sigo con la cicatriz, hasta el fin de mi vida. Lo mismo que seguiré hasta el fin de mi vida en las listas del paro, porque no estoy enferma para no trabajar, pero no estoy sana para para trabajar. Debo ser una baga empedernida, o como decía mi abuela de quien no trabajaba, una lagumana.
En este momento tengo 65 años, 5 meses y algunas horas.
Comencé a trabajar, como mucha gente de mi época, cuando tengo conciencia de mi existencia. No me extenderé en detalles porque es largo.
A los 14 años, después de una infección de oído, fuí a decirle al médico, que no oía bien, me dijo que tenía un tapón , me recetó unas gotas para ablandarlo. Dolores insoportables, por ser peor el remedio que la enfermedad.
Trabajé duro en el campo, y otros trabajos, como llevar dos cabezas de máquinas de coser, unidas por dos correas, al hombro.Después de haber estado de los 15 a los 16 años, sirviendo en San Sebastian.
A los 20 años me operaron el oído. También fue peor el remedio que la enfermedad.
Antes de seis meses de la operación , volví a San Sebastian. Las personas para las que trabajé , me llevaron a un otorrino porque no podía respirar. Me puso un tratamiento, gracias al al cual, pude seguir.
He de decir, que esas personas, se iban a trabajar a las 7:30 horas, y yo me levantaba una hora más tarde, y así fue durante los años que estuve.
Me operaron de nuevo, y otra vez, el remedio fue peor que la enfermedad, pero ese mismo año fuí a hacer la temporada de las fresas a Francia. volví a San Sebastian, hasta que el médico me recomendó cambiar de clima, y yo volví al pueblo, no con una baja médica , sino por mi cuenta y riesgo.
A los dos años más o menos, me volvieron a operar, y según los médicos, me sacaron el pico de una aguja que se había oxidado.
Antes de darme el alta de esta tercera operación, me dió como una gripe, o una neuroxis, que nadie supo qué fue, pero estuve más de una semana sin levantarme de la cama, donde pasaron muchos médicos, que no encontraron ni explicación , ni solución. Eso fue un infierno, del que salí por lo insoportable que fue.
A partir de ahí depresiones profundas con migrañas espantosas.
Me casé, no sin antes pedir consejo médico. Las depresiones aumentaron.
Tuve un aborto, y en el siguiente embarazo, me hicieron la prueba de la toxoplasmosis, y fue entonces cuando descubrí que el infierno de 3 años antes fue eso revuelto de problemas de varios tipos. El oído mejoró con una operación de nariz unos años después hasta que tuve una perforación en el tímpano del otro oído, que afortunadamente se resolvió sin cirugía.
Hemos vivido en fincas, y hemos hecho muchos tipos de trabajos, cuyo producto ha ido a parar a enemigos. (Será nuestro destino).
Nunca hemos defraudado a Hacienda, pero Hacienda si nos ha defraudado a nosotros, haciéndonos pagar lo que debían otros.
Entré en el INSERSO para ayudar en un grupo de teatro con personas de la tercera edad. Después, con otras cuatro chicas desconocidas hasta entonces, hicimos una cooperativa para trabajar en ayuda a domicilio, mediante conciertos con el INSERSO.
Tuve muchas bajas, pero al fin, lo dejé para liberarme de las depresiones y migrañas que no es nada fácil. Conseguí mucho.
Si hubiera estado inscrita en el tiempo que estuve sin trabajo, en el SEPE, (como le llaman ahora), me hubieran dado un millón de pesetas por lo de la cooperativa, como le dieron a cada una de las dos compañeras, y que se lo quedaron para ellas, por recomendación de la administración.


Por eso, ahora voy a estar inscrita en la oficina del paro hasta que me muera, ya que no tengo derecho a pensión, por no tener cotizaciones suficientes para ese derecho.

He de decir, que asistí unos años a una usuaria que cuando yo la dejé, pasó a ser asistida, alternativamente por varias auxiliares. una dejó el trabajo. Solo otra que me sustituyó estuvo un año, que pedí excedencia por enfermedad. ésta murió al año siguiente.
En el año 1995 obtuve el título de auxiliar de clínica y me puse en la lista en una bolsa de trabajo del INSERSO. En esa santa casa, alguien me dijo, cuando tenía 52 años, que a mi edad, ni se pensara en encontrar trabajo.
Cuando fuimos a negociar con la Gerencia, las de la cooperativa, una Trabajadora Social, me dijo de forma muy despectiva que como se me ocurría meterme en ese trabajo habiendo tenido depresiones. Le respondí, con mucho dolor, pero sin deseárselo, que si creía que ella no podía tenerla. Antes de una semana fue llevada a urgencias por depresión.
De algunos trabajos últimos que he tenido, mejor espero para hablar, porque fueron cortos pero dan para mucho.
Hoy me han negado un trabajo por falta de experiencia. (Mejor, no puedo hacerlo).
Diez y seis entrevistas para una sustitución de una semana jornada completa, otra sin trabajar y otra media jornada.
Yo como no puedo hacer el trabajo, al día siguiente de recibir la carta de oferta, me fuí al consultorio médico, y había una médica que era la primera vez que la veía (como vienen tantos a sustituir a mi médica que está de baja). Le dije que tenía una entrevista de trabajo que no puedo hacer, que si me daba la baja. Me dijo que dar la baja estando en el paro es una tontería, y que informe tampoco. Le pregunté qué le decía, que no me gusta mentir, y dijo que dijera lo que quisiera.
Decidí olvidar el no puedo, porque es algo que no va conmigo, y que si me llamaban intentaría poder. resultó que hoy me he enterado, cuando he ido a llevar el C.V., que no me lo dan por falta de experiencia.
Hace un par de años aproximadamente, solicité pensión por enfermedad, me fue denegada por falta de pruebas.
En Mayo, solicité la pensión por jubilación, sabiendo que me la van a denegar por no llegar las cotizaciones de toda la vida a los años que la legislación vigente establece.
No estoy sana para trabajar, pero no estoy enferma para cobrar.
Quiero hacer un llamamiento a los que no están en las listas del paro, y no tienen trabajo, que vayan a engordar LA MARCA ESPAÑA.
¿Quien me iba a decir que yo iba a hacer este llamamiento, cuando odie la institución, cuando nació para estar en la cola del paro, como los refugiados de la guerra, esperando un plato de comida.
Cuando entramos en El Mercado Común, que algunos pagamos bien caro, nos dijeron que ya éramos europeos(y yo que pensaba que lo habíamos sido siempre).Los que solo lo hemos sido para lo malo ¿qué ley nos ampara?

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