jueves, 25 de septiembre de 2014

PUTA REVÁLIDA

Su obra y su reválida quedaron sin destino ¿Se sentiría huérfana? Quizá se sintió madre de sus padres, y los vio huérfanos.
Hablan sus árboles perdidos. La niña pintora pintó su destino. Y siguió pintando hasta en los Montalvos, para agradecer a quien dispensa cuidados.
Su obra esparcida por esta provincia, habrá de encargarse de que se haga justicia.
El mundo no sabe que hubo una alquimista que se fue a los cielos amando  la vida, y dejando su obra con firma y sin firma, poco importa eso, si a nadie le sirve sin saber leerla, sin saber que dice.
Amando la paz, que nació en la guerra, y como otros pobres, murió por ella.

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