miércoles, 10 de mayo de 2017

A GOLPE DE UÑA

En el primer tomo de "Los Miserables" de Víctor Hugo, página 478.
El cementerio Vangirard era lo que podía llamarse un cementerio gastado. Había caído en desuso. Le invadía la hierba, y le abandonaban las flores. Las personas de la clase media, se guardaban muy bien de ser enterrados en Vengirard. Olía a pobre. El cementerio del padre Lachaise ¡ya es otra cosa! Ser enterrado en el cementerio del padre  Lachaise era como tener muebles de caoba. En esto se conocía la elegancia. El cementerio Vangirard era un recinto venerable, plantado como los antiguos jardines franceses. Había avenidas rectas, bojes, tuyos, acebos, sepultureros a la sombra de algunos tejos, y la hierba muy alta. La noche era trágica en aquel lugar, que tenía muchos aspectos lúgubres.

La noche era trágica en aquel lugar.
Esta frase es la que me ha llamado la atención, pues no sé por qué me ha salido esta página que habla de la estupidez humana hasta en el cementerio.
Y es que los residuos poco importan, (pienso yo). El cuerpo del muerto, da igual que sea rey que mendigo, vaya a donde vaya, solo es importante para la mente de los que les quieren, mientras asimilan su pérdida.
La noche puede ser trágica para los vivos, en aquel lugar o en otro. los cementerios dan yuyu, pero el verdadero peligro está en los vivos.
En el mismo cementerio, pero diferentes cielos.

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