miércoles, 14 de enero de 2009

DOS MIL AÑOS Y SIN PAZ


En un Largo camino a Montsegur de LA TRILOGÍA DEL AMOR Y LA MUERTE, de Octavio Aceves, la página 174 que comienzo en la anterior, dice esto: La herejía, como ya hemos visto, arraigó en estirpes familiares.

La mayoría de los creyentes reconocían haber sido educado en la fe por sus padres, abuelas, tías o tíos; casaban a sus hijos con hijas de otros creyentes y llegada la hora de su muerte se hacían "consolar" por sus hermanos o cuñados. Grandes damas, como Blanca Laurac, representaban el papel de verdaderos jefes de clan, con sus innumerables hijos, hijas, nietos, yernos, todos educados con el mismo fervor de la fe cátara. Los señores de Niort, de Saint-Michel,de Festes, de Fanjeaux, de Mirepois de Castelbón, Castelverdn, Cabaret o Miraval eran heréticos notorios, y las declaraciones de los testigos mencionan sin cesar a diferentes miembros de los familiares de estos señores_ en todo grado de parentesco_ lo cual hace pensar que en ese medio el sentido de la solidaridad familiar era muy grande. En rigor, casi podríamos hablar de una sociedad matriarcal en lo que a la aristocracia del Midi se refiere. Cuando años más tarde, hombres y mujeres se dirijan a Montségur para celebrar allí la Navidad o la festividad de Pentecostés, también subirán para visitar a una anciana venerable, madre, tía o abuela, y recibir bendición.


Cusas de la implantación de la herejía


Es un hecho que la nobleza no sólo fue tolerante con respecto a la herejía sino que incluso se transformó en su apoyo más seguro y notorio. Llegado unmomento la Cruzada se hizo inevitable porque la nueva religión había conquistado a la única clase social capaz de defender la causa de la Iglesia por medio de las armas. La tierra occitana, católica hasta entonces, había llegado a ser de orma natural, sin choques ni revueltes, una tierra de herejía. Pero la cruzada, lejos de destruírla, le dara nevas fuerzas y hará falta todavía un siglo para acabar con ella al elevado precio de diezmar las fuerzas vivas del país.

El catarismo se sintió seguro en el Midi y se implantó en la región que era motivo de discordia entre los condes de Toulouse y los Trencavel: la cruzada va a desarrollarse pero los condes de Toulouse mantendrán con mayor frecuencia en la zona del valle del Ródano, en el ese, que hacia Toulouse y el Lauragais, en el oeste, quizá porque su casa originaria de Saint-Gilles, en la región de Nimes. La cruzada de 1209 se encontró con la iglesia cátara en plena expansión: Partiendo probablemente de la zona de Albi propiamente dicha (Lombers, Lavaur...) la herejía se fue deslizando hacia el suroeste para implantarse dicha (Lombers, Lavaur...) la herejía se fue deslizando hacia el suroeste para implantarse sólidamente en el Lauragais. Desde estos dos puntos de apoyo, obispos y diáconos cátaros se lanzanban a la búsqueda de reconocimientos más lejanos hacia el Garona medio, los Pirineos y continúan a partir de Carcassonne y Béciers la gran labor de expansión de la herejía.


En la página 175 un mapa.

Mapa: Implantación del catarismo occitano antes de la cruzada.


Un libro del pasado que se leerá en el futuro, si el presente no lo impide.


mas información sobre octavio aceves en su pagina web

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